17/4/09

R DE RECICLAR



"Reciclar no es nada nuevo,
lo que es nuevo es la necesidad de reciclar"



Todos sabemos que en la naturaleza se da una continua interacción entre los seres vivos y elementos como el aire, el agua y minerales, produciéndose una circulación ininterrumpida de materia. En cada ecosistema existen Productores-Consumidores y Descomponedores que permiten que los principales elementos, necesarios para la vida, se reciclen. En la naturaleza los desechos son constantemente reaprovechados. Todo es reciclado.
Con la aparición de la agricultura y la ganadería en el Neolítico, el humano ya no tuvo necesidad de desplazarse para conseguir alimento. Rápidamente, se crearon poblaciones - no espontáneas - que comenzaron a crecer y multiplicarse, produciendo una mayor cantidad y acumulación de desechos con dificultad para descomponerse y reciclarse.
En un principio los productos elaborados con materias primas como el cuero, madera, algodón y aun el hierro, cerámica... eran fácilmente asimilados y los residuos se reciclaban normalmente. Con el tiempo, la cantidad de residuos fue creciendo en forma alarmante y muchos de ellos, debido a su composición, comenzaron a ser peligrosos, los daños irreparables que estos desechos producen en los ecosistemas: contaminación de la tierra, agua, aire, envenenamiento de animales, plantas y por supuesto a la salud humana nos plantean la necesidad de reducir drásticamente su generación.
Durante años los especialistas en manejo de residuos sólidos se han ocupado sólo de la basura generada por hogares, comercios e industrias. El tratamiento seguro y eficiente de residuos de las C&D ha estado ignorado. Grandes cantidades de desechos edilicios y de la construcción se generan en las demoliciones, remodelaciones y construcciones nuevas, como así también en los desastres naturales y tecnológicos. Tomados en su conjunto estos residuos sólidos alcanzan cantidades inimaginables.
No contamos con datos estadísticos en nuestro país pero por ejemplo en la C.E.E. se producen 190/200 millones de toneladas anuales de residuos en forma de desechos de la construcción y de los escombros de demolición. 0 sea unos 550 kg/habitante/año. Esta cifra excede la cantidad de basura producida por un hogar en un año. En EEUU se generan más de 100 millones de toneladas de este tipo de residuos aL año.

El sector de la Construcción, quizá sea uno de los primeros en reciclar o reutilizar los materiales de los edificios. Los romanos recuperaban los materiales provenientes de viejas edificaciones para luego reutilizarlos en la construcción de edificios públicos. Existen muchas evidencias que confirman que la recuperación y posterior reutilización de materiales de C&D han sido una práctica habitual desde siempre pero con criterios simplistas, no sustentables, sin tener en cuenta la problemática medioambiental y el desperdicio de energías mayoritariamente no renovables que, la situación genera.

Se sabe que una cantidad muy grande de esta energía es utilizada en el proceso de las construcciones. Pero, recién a partir de la crisis del 73, en los países desarrollados, varía abruptamente la apreciación sobre el COSTO, la DISPONIBILIDAD y los RIESGOS AMBIENTALES derivados de estas energías.
Desde entonces, muchos países han puesto todo su esfuerzo en reducir la 'ENERGIA OPERATIVA' con la idea de atrapar y conservar el aire caliente y frío de los interiores de viviendas y oficinas. En comparación, no se le ha dado importancia en reconocer y reducir el impacto ambiental que provocan las llamadas "ENERGIAS INCORPORADAS". La importancia de esta energía crece, desde el punto de vista económico y ambiental, a medida que se cuantifica y analiza en profundidad.
Al mencionar el concepto de Energías Incorporadas, nos referimos a aquellas energías requeridas para extraer y procesar el material virgen, crudo, tanto para transportar el producto terminado al lugar de trabajo e instalarlo. Todo comienza a ser parte del costo de la Energía Incorporada de la estructura terminada.
Aun más, es la energía que se utiliza para la fabricación y mantenimiento de un componente de la construcción y la remoción y disposición al final de su ciclo de vida.
El aumento de emisiones del tipo de gases invernadero, como resultado del uso de esta energía representa un importante impacto indirecto de las construcciones sobre el medio ambiente. Se estima que el 80% de toda la energía necesaria para producir una construcción es usada en la fabricación y transporte de materiales. Los procesos de construcción en la obra, ocupan la mayor parte del 20 % restante.

En el aspecto económico, el transporte de desechos de las C&D eleva los costos de obra. Las operaciones de manejo, transporte y disposición final de estos residuos durante las obras y más particularmente en proyectos de demolición representan un caso muy significativo en los presupuestos.


Texto escrito por Prof. Sebastián Presti
y tomado de
Ecoportal.net