Seguramente, habeis escuchado muchas veces hablar sobre la nanotecnología, y las nanopartículas, pero ¿sabeis qué es exactamente?
Yo, al principio, pensé que se trataba de ciencia ficción, pero me equivocaba...
En la actualidad, la nanotecnología está bastante más presente de lo que percibimos, se conocen a nivel global más de 800 líneas de productos de venta directa al consumidor que contienen nanopartículas de plata o de carbono.
Son usadas en barnices, pinturas, textiles, construcción, informática, telefonía, agricultura, alimentación, farmacéutica, cosméticos, vestimenta, entre otras industrias...
El pasado 8 de enero se alertaba de que “es probable que el uso de nanopartículas en los alimentos y los envases de comida aumente de forma drástica en la próxima década”. Y, de hecho, hace unos días se nos informaba del apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación a las investigaciones con nanotecnología para mejorar la conservación de alimentos, centrándose en la utilización de nano-recubrimientos comestibles sobre frutas como la manzana, la pera, la piña o el melón, entre otros, para facilitar la incorporación de diferentes compuestos activos que mejoren la calidad y la vida útil del producto final”.
El problema es que la nanotecnología avanza bajo una grave falta de información y debate con la sociedad en general, cuál será su impacto ecológico y en la salud de las personas, quién se beneficiará de esta nueva tecnología y quién la controlará son preguntas que deben responderse...
Se habla de que hay más de 500 estudios científicos publicados en los últimos años que muestran la toxicidad de diferentes nanopartículas, nanocompuestos y productos nanoformulados en animales de laboratorio, en cultivos de células humanas y en el medio ambiente (en suelo, agua, cultivos, microorganismos, algas, invertebrados).
El 20 de agosto se publicó una investigación realizada por el Departamento enfermedades Laborales y Toxicología Clínica del Hospital Chaoyang de Beijing, donde se demuestran por primera vez los daños fatales en personas en contacto con nanopartículas: siete trabajadoras chinas enfermaron gravemente luego de haber trabajado algunos meses en una fábrica de pinturas que usaba nanopartículas (dos de ellas murieron). Los análisis mostraron la presencia de nanopartículas de 30 nanómetros de diámetro en los pulmones y fluidos como las contenidas en la pintura que usaban.
Es obvio que mientras todos estos datos se contrastan y analizan, debería primar y exigirse el principio de precaución. Sus argumentos los conocemos: las nuevas tecnologías vendrán para aliviar el hambre del mundo, para combatir el cambio climático, etc, pero yo tengo mis reparos, porque –volviendo a sus aplicaciones en la agricultura y alimentación– estamos delante de innovaciones que, ojalá me equivoque, controladas por las grandes industrias buscarán servir los intereses de las grandes industrias.
Será una pieza más que encajará en el puzzle de la agricultura intensiva , generándose más dependencia del agricultor con la industria...
Fuente: Articulo de Gustavo Duch (palabre-ando)
¿Dónde podemos encontrar las nanopartículas? Pues en la actualidad,y como he comentado anteriormente, las podemos encontrar en muchos productos, uno de ellos en la famosa ECOBOLA...aunque he de decir que yo, personalmente, conozco argumentos a favor y en contra.
Hay personas que me han hablado de sus fantásticos beneficios, y otras que, sin embargo, me comentan que la ropa queda exactamente igual..
A continuación os dejo un fragmento del blog de una amiga (
EL REBAÑO CIEGO), que dice lo siguiente:
"Estas bolas fabricadas en Asia (¡piiii! huella de carbono) son el fruto de las más altas tecnologías: “nanotecnología”. La cerámica de las bolitas que se hallan en su interior no son más que el soporte...
Los médicos dicen que estas partículas son tan pequeñas que se pueden acumular en los organismos tras inhalarlos con el riesgo de desestabilizar el sistema inmunitario...
Los ecologistas dicen que no se sabe muy bien qué ocurrirá cuando estas nanopartículas acaben de forma masiva en la naturaleza..."
Yo no se vosotros, pero viendo lo visto, prefiero buscar otras alternativas...
Aquí os dejo también un enlace de la OCU en el que hablan de la susodicha "Ecobola", para que saqueis vuestras propias conclusiones...
Muchas veces os he hablado del jabon casero, que además de ser una manera fantástica de reciclar el aceite usado, funciona de maravilla como jabón y detergente, ¿lo habeis probado?
Si os interesa, en la próxima entrada os pongo una recetilla, a mi me encantó usarlo...aunque tenía que hacerlo a escondidas de mi maridín, porque me decía:
"Aissss, que miedo me das" ¿Ya estás con tus experimentos? jijijijijijij
Un saludo y espero que os haya parecido interesante el artículo.